_La emoción frente a la adversidad___

Sólido contra sutil: Cuando tenga pareja seré feliz; cuando tenga trabajo voy a estar bien; cuando tenga dinero haré el viaje; cuando me deshaga de aquello que me esclaviza me sentiré libre; no quiero estar gordo; quiero estar sano.

La diferencia.

Sutil contra sólido: Soy feliz y tendré pareja; estoy bien y voy a encontrar un trabajo; ahorro porque me voy de viaje; soy libre y me deshago de aquello que me esclaviza; estoy más delgado; puedo estar sano.

La emoción frente a la adversidad.

El ser o estar en positivo, feliz, atrae aquello que pensamos y/o hablamos.

Cuando yo me sienta en resonancia con la esencia de mi ser sutil, en estado de gracia, el universo me da exactamente lo mismo. Mientras mi estado de ánimo sea inseguro y lo anteponga frente a lo sutil divino, el universo me da exactamente lo mismo.

Para cambiar nuestro mundo no necesitamos convencer a los que nos rodean, sino más bien convencernos más y mejor a nosotros mismos de eso que queremos.

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

autor

_El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto encuentre___

Cuando reconocemos estar viviendo un sueño que creemos real, un sueño que nos mantiene cautivos con nuestras necesidades, temores y apegos, con un ego poderoso que se autoconstruye y nos hace sentir vivos, privándonos de comprender que el sueño está sostenido por un programa de historias guardadas en la mente-memoria, que repetimos como autómatas reviviendo el pasado de forma inconsciente una y otra vez y así crearnos el futuro sin hacer nada nuevo, cuando reconocemos eso, comenzamos a despertar.

Con esto no hago referencia a las ciencias y a los avances tecnológicos como nuestra evolución, porque eso no es lo que marca el fundamento de nuestra evolución; me refiero a que el problema está en el ser humano que vive en una lucha por lograr la felicidad con estímulos externos, lo que lo mantiene distraído de su verdadero poder evolutivo.

Debemos reconocer cuándo está actuando nuestro ego en la búsqueda de satisfacerse mentalmente con metas, logros, conquistas, superación, y todo tipo de objetivos y desafíos que nos destruye anímicamente debido a que la tendencia es fracasar en los intentos; nos obsesionamos con todo lo externo como la meta fundamental para darle sentido a la vida; las emociones negativas que mantenemos por querer tener y no lograr, es lo que estamos atrayendo constantemente con un sueño reiterado dentro de este programa aceptado.

Somos obstinados o resignados a lo que nos toca, y de verdad nada nos toca, sino que somos nosotros los que elegimos todos los caminos. Estamos distraídos de nuestra verdadera divinidad.

La satisfacción está adentro, afuera solo están los sueños. Para despertar, las emociones deben ser reales, y la realidad solo se encuentra en nuestro presente consciente donde el sueño no tiene sentido.

Para cambiar, hay que cambiar totalmente, no un poco, no alcanza con un poco, se debe de hacer con total consciencia y constancia hasta comprender que, para tenerlo todo, antes debemos entender que nada tenemos; cuando entendemos por qué nada tenemos, es cuando comprendemos lo poco que necesitamos.

Tenemos que ser conscientes a que debemos ser guionistas, actores y productores de nuestra propia realidad; porque si renunciamos a ello, dejaremos que el guion y la producción la hagan otros, por lo que acabaremos siendo actores secundarios viviendo en un sueño creado por otros de una historia que repetimos.

La iluminación no se enseña, no se predica, sino que se contagia con una energía que transmite paz; esta atrae las mismas energías de aquellos que la están buscando.

_El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto encuentre, y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo.

El camino, la verdad y la vida se logra en nuestro presente buscando ese sentimiento que nos estremecerá al despertar de este sueño.

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino _ Luz y libertad_

autor

_Para ser valiente debe existir un miedo a superar___

Vivimos de rutinas que nos mantiene distraídos, esperamos que sea viernes para vivir la experiencia que anhelamos; se nos va la vida y no reconocemos nuestra razón de existir.

Nos conformamos a vivir con lo establecido como una capacidad fijada, sin intentar en realizar la diferencia que intuimos y anhelamos como el desafío y expresar así lo que sentimos.

Está establecido por uno mismo de forma inconsciente que: Somos y obtenemos, así como nos sentimos y nos vemos.

El límite está dado por como pensemos, sintamos y actuemos; afuera no hay límite, todo está en la mente. Amar sin temor a no ser amado; intentar algo sin temor a fracasar; salir del cascarón sin temer con perdernos en el camino; debemos respetarnos tal cual somos para superarnos; reconocer y aceptar nuestras debilidades para iniciar la superación.

Eso es ampliar el campo mental de nuestra zona conocida para crecer sobre aquello que tememos. Si damos ese paso para despertar y hacemos aquello que tememos con cómo va a resultar, iniciamos el camino a desafiar ese límite y así encontrarnos con nuestro poder por pensar, sentir y actuar diferente.

Para hacer debemos saber el alcance de nuestro ser; el hacer está en la esencia del ser; cuanto más sepamos de nosotros mismos, más vamos a hacer sin temor para conocer nuestra virtud.

Nunca nos arrepentiremos de haber intentado, pero sí nos arrepentiremos, y mucho, de no haberlo hecho. Eso nos empodera con que todo es posible, porque intentarlo es el comienzo para salir de la rutina.

Así es el camino espiritual; nada se ha hecho para que nos sea imposible.

Para ser valiente debe existir un miedo a superar.

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

autor

_ La energía que hemos utilizado, impregnando la sustancia del pasado, no ha dejado de existir__

¿Vivimos una simulación?

Sucede que con cada segundo que pasa ya no somos los mismos, somos una energía transformada, sutil transformación para nuestro ritmo, pero en la suma temporal es visible.

Lo que hoy observamos, es lo que nuestros sentidos pueden reconocer de acuerdo con nuestra densa energía; vemos, oímos y tocamos sustancias con una densidad acorde a la nuestra; por lo que, estamos viviendo en el límite de una simulación que evoluciona hacia lo desconocido con nuestra transformación.

La energía que hemos utilizado, impregnando la sustancia del pasado, no ha dejado de existir, quedará como un registro, pero nosotros continuamos transformando la misma energía en una nueva más evolucionada; cada uno en su frecuencia y vibración, comienza a interpretar la existencia como una simulación a la que le vamos dando sentido a medida que salimos de la densidad vivida ayer y hoy. Parte de la humanidad está llegando a un momento evolutivo donde nos encontraremos viviendo dentro de una frecuencia totalmente distinta, para la cual desayunar y lavarse los dientes será de un pasado que fue necesario para aquel entonces, pero no para la que estemos experimentando en ese momento futuro donde podremos comprender la simulación de la que hoy se habla, difícil de experimentar y comprender con nuestra energía de hoy.

Todo es una continuidad de cambio permanente, y cuanto más evolucionamos, más fácil se hace el entendimiento de lo que hoy no podemos percibir.  En nuestro ADN, y en el todo cerebral, ya existen esos registros que comienzan a despertar para transitar hacia esa nueva existencia humana.

Pensamos que nuestro planeta puede ser una esfera, como lo hemos aceptado porque así nos lo han dicho, o puede ser plano, porque así es como lo sentimos y apreciamos parados sobre él, pero de verdad, no es de ninguna forma, solo que lo concebimos de acuerdo con lo que nos han dicho; y en la medida que evolucionamos con él, otra forma va a adquirir, pueden ser infinitas, nosotros damos la forma de acuerdo con como percibimos en ese momento. Nuestra visión no es absoluta, simplemente es parcial de acuerdo con el desarrollo físico-mental que hoy tenemos.

Las fotos tienen las formas que nosotros esperamos que tengan, la máquina recibe frecuencias y un mecanismo la resuelve en la pantalla; nosotros vemos las imágenes esperadas, no otras, la mente transforma esas frecuencias registradas en la pantalla, como en un espejo, en un modelo aceptado. A las frecuencias de formas desconocidas no las vemos porque la mente no tiene registros.

Con esta mente solo podemos cuestionarnos y dudar de los paradigmas, porque nos es imposible comprender algo superior a nuestro intelecto; pero sin duda que somos muchos los que sentimos en lo profundo que vivimos en un programa donde creamos la ilusión como una realidad que fue implantada y aceptada por la mente. No podemos manejar a nuestro antojo la energía en la que nos encontramos porque no estamos preparados, pero se hace cada vez más evidente una posibilidad que va despertando para de a poco ir comprendiendo cómo hacerlo.

Cuando nos repetimos mentalmente una posibilidad, finalmente la terminamos realizando por la aceptación mental; eso es lo que ha sucedido y sucede, vivimos una simulación y la podemos transformar en una realidad más elevada con la aceptación.

Le preguntan los discípulos: _ ¿Cuál va a ser nuestro fin?

El Maestro responde: _ ¿Es que habéis descubierto ya el principio para que preguntéis por el fin? Sabed que donde está el principio, allí estará también el fin. Dichoso aquel que se encuentra en el principio: él conocerá el fin y no gustará la muerte. – Evangelio de Tomás. Ya estamos sobre el principio de la nueva era de la humanidad, la verán aquellos que están despertado; entonces reconocerán el fin de esta vida y no morirán.

Dijo el Maestro: _Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto. – Lo que tienes ante tu vista es ilusión, lo que realmente tienes está dentro de ti. Todo tiene espíritu.

Dijo: _ Cuando veáis al que no nació de mujer, postraos sobre vuestro rostro y adoradle. Él es vuestro padre. –Lo veremos cuando los ojos del alma se abran en vida, y no después de la muerte. Él está dentro y fuera nuestro.

Dijo Jesús: _ Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y en ningún corazón humano ha penetrado. – El Espíritu Santo.

Dijo Jesús: _ El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo. – Busquen ahora, y no por fuera, tú eres a quién estás buscando.

Estamos sobre le paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

autor

_ ¿Qué es verdad? ______________

La verdad no surge luego de muchas preguntas, sino cuando no hay necesidad de ellas. La verdad es pura, es singular, es una sin lugar a duda.

Las preguntas y las respuestas surgen de la mente que necesita saber; entonces cree saber de todo sin darse cuenta con que es ella misma la que crea aquello que hasta entonces desconocía, porque no existía, y de verdad es una ilusión que estamos materializando con la mente en esta existencia.

Todo es una pequeña ilusión creada por nuestra limitación de una totalidad infinita que no es posible comprender ni abarcar.

En las sociedades se generan remolinos de preguntas, respuestas, razonamientos y explicaciones; donde el resultado no es otra cosa que justificar algo que se ajuste a una necesidad colectiva por una respuesta.

Tenemos muchas verdades aprendidas, algunas son útiles y otras nos cuesta aceptar; le damos la vuelta, la disfrazamos, la justificamos, o la ocultamos porque le tememos o nos avergüenza. Es raro, ¿no? Todo es un programa en la mente que veneramos sin estar convencidos, pero es tal cual actuamos. Permanentemente estamos inventado nuevas incertidumbres de situaciones que no existían.

_ ¿Qué es verdad? _

Es lo que no necesita ser explicado, es lo que te hace sentir bien, de lo que no te avergüenzas, ni temes, es la que te hace humilde y sencillo, donde no hay necesidades de tener razón, de juzgar, de medir, ni evaluar. Es aquello que nos expande porque vemos un poco más allá de la jaula.

Nada sucede alrededor de ti, todo sucede a través de ti.

Conocerás la verdad cuando desaprendas todo lo aprendido, y tu mente quede vacía para comprender la totalidad, y no levantar un muro con una parte del cuento.

¡IMAGINEMOS! Se apaga la luz y todo queda en la absoluta obscuridad.

La consciencia comprende que todo desaparece; quedamos en soledad con nuestros pensamientos.

Lo primero que sentimos es temor que viviremos como una realidad; al tiempo caemos en la cuenta con que nada sucede. Luego recordaremos situaciones vividas con nuestros queridos: alegrías, tristezas, dolores, culpas y amores. Pasado el tiempo pensaremos qué haremos cuando vuelva la luz; hasta que al final de un largo tiempo la mente se silencia; no hay nada, todo es vacío, el pensamiento conflictivo se silencia porque no hay otro con quién debatir; los sentidos se expanden y se integran a todo; en la oscuridad no hay barreras ni límites.

Entonces tendremos consciencia que en realidad no hay nada, sin los sentidos nada existe, todo es sostenido por un programa de la mente; y como no hay nada, la mente se expande sin límites, ¿por qué?, porque ya nada sostiene aquello que creíamos importante.

El programa deja de funcionar; los escudos sociales ya no tienen sentido; eso que considerábamos necesario pierden valor; la culpa, el remordimiento, el resentimiento, no se justifican en soledad.

Quedamos en un obscuro vacío, donde la mente se detiene porque no tiene un referente, los sentidos dejan de crear la ilusión; tenemos consciencia de ser La Consciencia, y comenzamos a conocer nuestra esencia al dejar de compararnos, medirnos y evaluarnos con lo externo.

Cuando dejas de hacerte preguntas y de crear polaridades evaluando, comparando, midiendo y juzgando, te vas a encontrar con la verdad absoluta; todo surge a través de ti, tú le das existencia a todo lo que es. No existen los santos en ausencia de pecadores, ni virtuosos en ausencia de fracasados.

No nos engañemos ocultando, actuando y justificando, porque todo lo que ocultamos, actuamos y justificamos, sabemos que no es verdad, y a nadie más necesita el mundo para saberlo, con uno mismo basta.

¿Qué es verdad? Es la que libera la mente del mundo irreal, la que te hace crecer.

Si quieres saber, busca las respuestas; si quieres ser sabio, libérate de las preguntas.

Hoy crees que sabes de todo, y si estudias un poco más serás maestro, pero no, solo te vas a distraer llenando la mente de conocimientos durante tu vida. Cuando crees saber algo, estás levantando un muro a todo el saber que queda por detrás de eso que crees saber.

La verdad es sencilla, pura y singular al oído del MAESTRO. Nada hay que explicarle porque él ya sabe, solo cuéntale tu historia. Ahí dentro de él, y de ti, se encuentra la verdad. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Vivimos angustiados por vivir, porque nos han dicho que la vida es corta, sin darnos cuenta con que la estamos muriendo poco a poco por no saber qué es vivir la vida. La verdad, es la que nos hará vivir eternamente.

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

autor

_Así como lo interpretamos nos será útil para ese plano___

¿Qué es más real?, nuestra forma o nuestra energía; lo visible o lo invisible. Todo es lo mismo, pero no como lo percibimos. Así como vemos las cosas, esa es nuestra realidad; pero las cosas no son realmente como las vemos. Nosotros, la naturaleza, nuestro mundo y el universo, realmente no es como lo vemos, sino que así es como lo interpretamos de acuerdo a nuestra naturaleza, nuestros receptores corporales.

Lo que está en frente y lo que está detrás nuestro, no es diferente a lo que está dentro. Somos energía interpretando su entorno con los sentidos; cuando estos se expanden, todo será reinterpretado sin ser conscientes de esa evolución.

En la medida que nuestra energía evoluciona, lo que veíamos como una realidad, también evoluciona. Así como interpretamos esta realidad, nos será útil para este plano de existencia, y la consciencia de saber eso, nos abre la mente para comprender una evolución hacia otros planos más elevados.

Podemos crear del mismo modo a como hemos sido creados, y lo estamos haciendo siempre. Si comprendemos que lo que hemos obtenido es por como venimos pensando, podemos cambiarlo simplemente cambiando la información que emitimos al universo.

Algunos nos movemos a tientas tratando de entender cuál es el verdadero propósito de vivir esta vida, otros tan solo viven sin cuestionarse. ¿Cómo pretender comprender lo invisible y lo superior, si no somos capaces de entender esta realidad en la que estamos viviendo?

Tener consciencia de que somos portadores de una información programada por otros, para comenzar a intuir algo más. Cuando esa consciencia comienza a ser la que observa cada resultado, seremos el cambio por nuestra forma de expresarnos.

No podemos ver al diablo, a los ángeles y espíritus, no podemos ver a Dios, no vemos a los que dejan su cuerpo, no los vemos pero sabemos que existen, como también existe la energía de las personas perversas y malvadas que hemos estado recibiendo por lo que la humanidad ha vivido una vida de sufrimiento. Es el programa que hemos aceptado como el paradigma terrenal de vida, pero hoy sin verlo lo estamos observando porque evolucionamos.

Por eso es por lo que digo, “Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.”, porque nuestra mente está distraída con este programa mundialmente aceptado, sin tener la posibilidad de elevar la información a niveles espirituales de consciencia. Nos programaron en el pecado, y por el pecado fuimos echados, pero el pecado solo existe en nuestra conciencia de valores; cuando elevemos la consciencia a niveles espirituales, comprobaremos que nunca nos fuimos del paraíso, ya que este siempre estuvo dentro y fuera nuestro.

Entonces, así como lo interpretamos nos será útil para ese plano.

Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.

Alfredo Zerbino

autor